Informe frutihoticola

Revista mensual especializada

Para asegurar la calidad de tu trasplante de hortalizas y su desempeño, necesitas monitorear desde la celda en que crecen, hasta su  tamaño

La producción de de plántulas de hortalizas en bandejas es un sistema de producción que requiere una alta atención al detalle.

El mejor determinante de la calidad del trasplante es la magnitud de la respuesta de la planta al ser transferida del invernadero al campo y qué tan rápido comienza un crecimiento vigoroso después del trasplante.

Característica del tallo

El tallo debe ser grueso y lo suficientemente rígido como para sostener a la planta en posición durante los procesos de manejo y siembra, y mantenerse recta después del trasplante.

Las condiciones anteriores se detectan a primera vista; sin embargo, existen otras condiciones no tan visibles que poseen extrema importancia en el crecimiento de la planta. Veámoslas:

Crecimiento lento y absorción de nutrientes

Control de tamaño según la intensidad de luz

Tamaño y volumen de la celda

Forma de la celda

Aclimatación y robustecimiento del trasplante

Crecimiento lento y absorción de nutrientes

Una planta necesita tener los constituyentes internos necesarios que le ayuden a fortalecer su tallo. Esto usualmente significa un crecimiento lento en el invernadero.

Además, debe existir una reserva suficiente de carbohidratos y otros nutrientes para sustentar a la planta durante los procesos de manejo y siembra, y que éstas tengan suficiente energía para promover el desarrollo de nuevas raíces y brotes después del trasplante.

Las reservas de carbohidratos se ven altamente influenciadas por el ritmo de crecimiento de la planta, de manera que cuanto más rápido crezcan las plantas, más se reducen las reservas de carbohidratos. El ritmo de crecimiento es afectado principalmente por la fertilización excesiva con nitrógeno (N) y por altas temperaturas sufridas durante el crecimiento.

Uno de los motivos primordiales de promover el robustecimiento de la plántula antes del trasplante consiste en incitar un incremento en las reservas de carbohidratos. El robustecimiento se lleva a cabo mediante la exposición de las plantas a temperaturas de crecimiento más bajas, viento, o a una cantidad reducida de fertilizante a base de nitrógeno.

Estudios han demostrado que el N no necesita ser reducido durante la producción de la plántula, si las temperaturas pueden ser reducidas durante la etapa de robustecimiento.

Además, es necesario que haya suficientes compuestos de nitrógeno (N) disponibles en la planta para que se produzca el desarrollo de nuevos constituyentes de células. Esto significa que la planta necesita tener un suministro constante de N disponible durante su desarrollo, aunque puede ser reducido levemente durante el periodo de robustecimiento.

También parece ser beneficioso proveer una dosis de fertilizante en las líneas de riego un día o dos antes de realizar el trasplante para asegurarse que la planta contiene suficientes nutrientes para una rápida recuperación y rebrote.

Transplante de tomates y pimientos

Control de tamaño

Un sólo error en la toma de decisiones puede resultar en plantas que no respondan satisfactoriamente en el campo. La luz solar puede influir significativamente en el crecimiento de las plántulas de hortalizas. La respuesta general a una intensidad de luz baja con niveles normales de fertilización, es el estiramiento de la planta.

Esto también puede ocurrir con alta intensidad de luz, si se observa un incremento radical en las temperaturas. Se recomienda reducir el ritmo de fertilización y la temperatura durante periodos de nubosidad para minimizar el estiramiento de la planta.

Amarillamiento en las hojas

Investigaciones en Canadá indican que un mínimo de tres días y un máximo       de seis días es adecuado para aclimatar las plántulas de tomates para proceso, sin dejar de crecer durante el proceso de robustecimiento. La transferencia directa de las plántulas del invernadero a las condiciones de campo abierto, puede resultar en lesiones o muerte de la planta. El shock de trasplante puede ser reducido a través del robustecimiento y la aclimatación de las plantas antes del trasplante en campo abierto.

Esto puede hacerse trasladando las charolas en el exterior para permitir que el ambiente natural (luz, viento, temperatura, humedad) acondicionen a las plantas antes de que éstas sean expuestas a campo abierto.

Para plantas de temporada tempranas, el robustecimiento puede ser llevado a cabo en un invernadero a través de temperaturas más bajas. (9°C a 10°C).

Las estructuras protegidas que permiten una ventilación máxima al abrir las paredes de la nave, son útiles en el robustecimiento de los trasplantes. Muchos operarios de invernadero riegan, fertilizan y cargan los trasplantes un día antes del envío, mientras que otros cargan las plantas horas antes del envío, de ser posible.

El autor de este artículo es Mark A. Bennett, un profesor del Depo. de Horticultura y Cs. de Cultivos de la Universidad Estatal de Ohio, EE.UU.