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Clave fiscal

Capacitación en prevención de accidentes de trabajo

Relevamientos realizados por la Superintendencia de Riesgos del Trabajo de la Nación (SRT) revelaron la existencia de distintos tipos de accidentes en el sector agrario (SRT, 2007).

Sin embargo, en ellas no están discriminados los tipos de accidentes que se producen en los sectores frutícola y hortícola.

En el sector frutícola, diversos antecedentes señalan los tipos de accidentes que se reiteran, como las caídas de las escaleras, y los choques de vehículos durante la cosecha (Paunero, 2002 a y b) y se dispone de medidas de prevención en el sector de peras y manzanas (SRT, 2003 a); en el cultivo y cosecha de vid (SRT, 2003 b) y recomendaciones de higiene y seguridad para la aplicación de agroquímicos en frutales (INTA, 2004 a).

En el sector hortícola, algunos antecedentes señalan el desconocimiento de los trabajadores del peligro al que están expuestos  y que no lo asocian con factores negativos sobre su salud, por ejemplo en el uso de agroquímicos (Souza Casadinho, 2003); existe además una tendencia a la sobre utilización de dichos productos (Ringuelet y Laguens, 2000); así como la falta de calibración de los equipos de pulverizar y la aplicación de los insecticidas en forma preventiva (Bulacio y Panelo, 2000). En general, las superficies destinadas a la producción hortícola han ido disminuyendo y las condiciones de trabajo han pasado por períodos de gran precarización laboral (Benencia, 1996).

Objetivos

Los objetivos planteados fueron realizar un diagnóstico de los principales accidentes que se producen en las actividades frutícola y hortícola Argentinas y en base a esto, implementar medidas tendientes a capacitar a los trabajadores de estos sectores.

MATERIALES Y MÉTODOS

Debido a la ausencia de estadísticas referidas a accidentes en las actividades frutícola y hortícola Argentina, desde el año 2002 el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria, a través de la Estación Experimental Agropecuaria San Pedro, en la provincia de Buenos Aires, inició estudios tendientes a conocer los principales accidentes que se registraban en la actividad frutícola y desde el año 2006, en la actividad hortícola (INTA, 2006 b).

Los estudios en la actividad frutícola se desarrollaron durante los años 2002 a 2006, tomando como zona testigo los partidos de Baradero y San Pedro, en el noreste de la provincia de Buenos Aires, donde existen actualmente 7000 ha de frutales (Ros et al., 2009), principalmente naranjas, duraznos, y arándanos.

Se entrevistaron a los productores o responsables de aproximadamente el 10 % de la superficie frutícola del partido de San Pedro, a quienes se los consultó sobre los accidentes más frecuentes que hayan sucedido en su empresa.

Se realizaron encuestas a cien trabajadores rurales, donde se les preguntó si habían tenido algún accidente de trabajo, tanto en el monte frutal como en el galpón de empaque, y su forma de ocurrencia. A los informantes calificados se les solicitó que indiquen las etapas de la actividad donde consideran más probable la ocurrencia de accidentes. Como informantes calificados se consultó a ingenieros agrónomos de la actividad privada y pública; representantes de los gremios del sector; UATRE (Unión Argentina de Trabajadores Rurales y estibadores) y SEDA (Sindicato de embaladores, descartadores y alambradores, de fruta); asesores técnicos del organismo de control del cumplimiento de la normativa legal (Superintendencia de Riesgos del Trabajo de la Nación); autoridades de la policía y el hospital de la ciudad de San Pedro, para indagar sobre los accidentes de tránsito y las principales lesiones causadas por accidentes laborales, respectivamente.

Se realizaron observaciones en plantaciones de naranja, duraznos y arándano, en distintos momentos del ciclo productivo, así como también se visitaron galpones de empaque que acondicionan frutas para la exportación.

Los estudios en el sector hortícola (INTA, 2006 b), se desarrollaron durante los años 2006 y 2007. La información se obtuvo a través de entrevistas a  47 productores representativos de la región, con producción al aire libre y bajo cubierta de las localidades de Los Hornos, Romero, Olmos y Abasto, en la provincia de Buenos Aires  También se realizaron 14 entrevistas por vía electrónica a informantes calificados que pertenecen a instituciones y organismos públicos y privados, docentes universitarios, investigadores y asesores técnicos vinculados con el sector, que trabajan en la zona. Se  indagó acerca de los  tipos de accidentes que se producían con más frecuencia en este sector.

Una vez detectados los principales accidentes en las actividades frutícola y hortícola se puso en práctica una estrategia de capacitación basada en la difusión de materiales escritos, cursos presenciales y por Internet.

Resultados y discusión

Los principales accidentes encontrados en los trabajos de campo de la actividad frutícola (Figura 1) se debieron a caídas de las escaleras durante la cosecha; seguidos de los cortes producidos durante la poda por las tijeras, serruchos, etc. utilizados, y el choque contra los vehículos e implementos que se desplazan dentro del monte para el transporte de la fruta durante la cosecha, fundamentalmente tractores y carros llamados “bineras”, según su denominación local. Le siguen en importancia los accidentes in itinere, producidos sobre todo en trabajadores que se desplazan en motos o bicicletas y accidentes donde están involucrados vehículos no autorizados para el transporte de personas (tractores y otros implementos agrícolas, camionetas, etc.). En menor proporción se registran dolores de espalda por esfuerzos físicos excesivos por el mal manejo manual de cargas o posiciones forzadas en distintas etapas del ciclo productivo. Las intoxicaciones agudas por exposición a productos químicos durante las aplicaciones, no presentaron porcentajes elevados en razón de que, por lo general, los entrevistados no asocian síntomas como el dolor de cabeza, el malestar estomacal, etc. con las aplicaciones que acaban de realizar, por lo que se convierten en intoxicaciones crónicas con manifestaciones a largo plazo, donde es difícil demostrar la relación causa-efecto de las mismas. Al mismo tiempo, los trabajadores que realizan las pulverizaciones, son pocos, en relación porcentual con respecto al total de trabajadores. Existe resistencia al uso de los elementos de protección personal adecuados, a causa del calor e incomodidad general que generan

Los principales accidentes encontrados en trabajadores de galpones de empaque de frutas (Figura 2) fueron debidos a atrapamientos de dedos y manos en diferentes puntos de la línea de selección de la fruta, debido a la falta de protecciones mecánicas adecuadas y los choques producidos por los desplazamientos de los autoelevadores a gran velocidad dentro del empaque. Le siguen los accidentes debidos a golpes contra cajones y diferentes elementos de la línea de selección. En menor proporción se registran accidentes por caídas de las tarimas donde se ubican las “descartadoras” (nombre local que se les da a las personas, generalmente mujeres, que seleccionan la fruta descarte o de mala calidad); caídas por tropiezos o caída de objetos sobre los trabajadores por mal estibaje o transporte inadecuado de los cajones o bins (Paunero, 2006).

En el sector hortícola (Figura 3) los principales accidentes que se registraron fueron  intoxicaciones por exposición a productos químicos, seguidas por golpes contra objetos diversos, y otras causas como atrapamientos, pinchaduras con alambres y otros objetos punzantes , caídas a nivel, quemaduras con ácidos usados en el fertiriego, y caída de objetos cuando se trabaja sobre los techos de los invernaderos (Paunero et al., 2009).

En base a los tipos de accidentes estudiados, se desarrolló una estrategia de capacitación por distintos medios escritos, presenciales y por Internet, tendientes a contribuir a la disminución de los mismos.

Como medio de capacitación escrito se han desarrollado dos guías de prevención de accidentes destinadas a trabajadores de la actividad frutícola (Paunero, 2005 a) y hortícola (Paunero, 2009); hasta el momento se han escrito cuatro folletos sobre: “Puntos críticos de control preventivo en el sector frutícola de San Pedro, provincia de Buenos Aires” (Paunero, 2007 a); “Plan de actuación en casos de emergencia para establecimientos frutihortícolas” (Paunero, 2007 b); “Uso seguro de agroquímicos” (Paunero,Bulacio y Fortunato, 2007) y “Prevención de accidentes en la cosecha de frutales” (Paunero, 2008). Se publicó un poster incentivador de una conducta responsable en el trabajo hortícola con la leyenda.”Horticultura responsable, trabajador protegido. Conocemos las actividades y sus riesgos, adoptamos medidas de prevención”.

Como actividad de capacitación desde el año 2003 hasta el presente se realiza un curso anual, en la EEA San Pedro, donde se brindan charlas referidas a la seguridad en las distintas etapas de la actividad frutícola; uso seguro de agroquímicos; riesgo eléctrico; primeros auxilios, entre otros.

Desde el año 2005, se han venido realizando cursos para trabajadores hortícolas en algunas localidades del cinturón hortícola de la provincia de BsAs (La Plata, Moreno, Pilar, Escobar, Exaltación de la Cruz).

Desde el año 2005 se han implementado 7 cursos por Internet (PCD–INTA, 2009), en los que han participado 175 personas de distintas provincias argentinas y algunos países de América (Bolivia,  Chile, Colombia, Honduras, Panamá, Perú y Uruguay). Los participantes provienen de distintos ámbitos del sector agropecuario (docentes, profesionales de empresas oficiales y privadas, estudiantes, personal de distintas jerarquías de empresas, municipalidades), y lo constituyen tanto hombres (62 %) como mujeres (38 %). En este curso los participantes tienen que realizar una actividad multiplicadora de lo que aprenden, a su comunidad. Esta actividad puede ser una charla en el ámbito de escuelas rurales, publicaciones en diarios, participación en programas radiales y televisivos, entre otros.

Ha través de la actividad multiplicadora se ha llegado a un importante número de personas, difícil de cuantificar, pero que se estima importante por la repercusión demostrada a través de saludos enviados por mail, comunicaciones telefónicas y contactos personales. Se tienen referencias de que los textos son usados como manuales en algunas cátedras de enseñanza.

Continuando con las actividades de diagnóstico en cultivos intensivos, en el año 2010, se iniciaron trabajos en los sectores florícola y de viveros, utilizando la misma metodología.

Consideraciones finales

La implementación de acciones de capacitación a través de distintos medios es de suma importancia teniendo en cuenta las cifras de accidentes en el sector agropecuario en general y los datos recavados en el sector frutihortícola en particular.

Los sistemas de control y aseguramiento de la calidad, exigen la capacitación de los trabajadores en estos aspectos, considerados de suma importancia en el logro de una producción sustentable y en armonía con el medio ambiente.  Con la firme convicción de que el bienestar del trabajador rural y su familia, es la base del crecimiento con equidad, que aseguren la disminución de los accidentes y enfermedades profesionales en Argentina.

Referencias bibliográficas y mayor información: Paunero, Ignacio E.

Estación Experimental Agropecuaria San Pedro – Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria. Tel: 332915619964. Correo electrónico: Esta dirección electrónica esta protegida contra spambots. Es necesario activar Javascript para visualizarla